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Suena tedioso, pero es revelador. Anota cada café, cada compra pequeña, cada suscripción. Al final del mes, tendrás un mapa claro de hacia dónde va tu dinero.
No se trata de juzgarte, sino de entender tus patrones reales. Muchas personas se sorprenden al ver cuánto gastan en cosas que ni siquiera recuerdan.
